ARTE PREHISTÓRICO Y PATRIMONIO

TEMA 15. ARTE PREHISTÓRICO Y PATRIMONIO CULTURAL

El Arte Prehistórico está formado por un conjunto de creaciones artísticas de gran heterogeneidad y diversidad que se desarrollaron durante más de 30.000 años. Se trata por tanto de un patrimonio frágil y especialmente valioso ya que muestra el comienzo y desarrollo de nuestra capacidad simbólica y expresiva, y porque el registro material conservado es muy exiguo.

La obras de Arte Prehistórico son de una gran fragilidad, por lo que en los últimos años, tras su descubrimiento, se han deteriorado sustancialmente al ser extraídas de los yacimientos arqueológicos o al variar las condiciones ambientales en las que se encontraba. La conservación de todo este patrimonio cultural es de gran importancia, buscando un equilibrio entre su disfrute y su sostenibilidad para generaciones futuras.

1. Patrimonio cultural: concepto y tipos

El Patrimonio cultural es un patrimonio colectivo que incluye los bienes materiales e inmateriales heredados o generados por individuos, colectivos o por toda la sociedad y que constituyen la historia e identidad de los pueblos. El concepto de Patrimonio Cultural debe conjugar dos objetivos: la conservación patrimonial y la proyección social.

Es necesario preservar y transmitir en las mejores condiciones posibles los bienes culturales, no sólo actuando sobre los desperfectos o corrigiendo los deterioros sino también a preservar los bienes y crear las condiciones para prevenir el deterioro: la conservación preventiva. 

Para regular qué se debe conservar y en qué grado, a mediados del siglo XX (Convención de La Haya, 1954), se definió el concepto de Bien Cultural: “todo bien que constituya un testimonio material dotado de valor de civilización”. La UNESCO adoptó estos conceptos como base de sus líneas de actuación y la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985 estableció su aplicación en España. Con esta ley se definió los Bienes de Interés Cultural (BIC) para otorgarles una protección singular.

Además de la conservación, también es necesario que el Patrimonio Cultural tenga una proyección social, por lo que se deben realizar programas de difusión y facilitar el acceso de la sociedad a su propia cultura para su disfrute. Esta labor implica una gestión cultural llevada a cabo por diferentes profesionales (historiadores, arqueólogos, arquitectos, conservadores, etc.), agentes sociales comprometidos con la protección patrimonial (públicos y privados, como cargos políticos, técnicos, etc.) y, finalmente, los propios ciudadanos.

Existen diversos tipos de Patrimonio cultural (histórico, artístico, arqueológico, etnográfico…), que incluye bienes muebles, inmuebles e inmateriales. El Patrimonio inmaterial es un patrimonio efímero, sin soporte físico material, como las lenguas, costumbres, tradiciones, usos sociales, fiestas, etc. que exige para su conservación y proyección social, un tratamiento específico y complejo.

2. El Patrimonio arqueológico

El Patrimonio arqueológico está formado por los bienes muebles o inmuebles de carácter histórico susceptibles de ser estudiados con metodología arqueológica, hayan sido o no extraídos y tanto si se encuentran en la superficie o subsuelo, en el mar territorial o en la plataforma continental. También forma parte del mismo los elementos geológicos y paleontológicos relacionados con la historia del hombre y sus orígenes y antecedentes.

Atapuerca - Excavación arqueológica

Así pues, el patrimonio arqueológico no está restringido a las piezas artísticas sino también el propio yacimiento donde se encuentran. En España, la Ley de Patrimonio Histórico consolida el principio de dominio público como principal instrumento de protección y remite a las Comunidades Autónomas gran parte de las competencias en su ordenación y protección.

3. El Patrimonio artístico prehistórico

En España se considera Patrimonio artístico prehistórico al conjunto de bienes culturales anteriores a la conquista romana, momento en el que, de forma convencional, se considera que la Península Ibérica entró en la Historia. Así pues, abarcaría desde comienzos del Paleolítico Superior (Auriñaciense – 40.000 BP) hasta el final de la Segunda Edad del Hierro (Siglo II a. C.).

3.1 Tipos: bienes muebles y bienes inmuebles

La Ley de Patrimonio Histórico Español define las Zonas arqueológicas como el lugar o paraje natural donde existen bienes muebles o inmuebles susceptibles de ser estudiados con metodología arqueológica. Además, declara las cuevas, abrigos y lugares que contengan manifestaciones de arte rupestre como bienes de interés cultural (BIC), por lo que están protegidos de forma especial y singular.

En cuanto al patrimonio artístico prehistórico de naturaleza mueble, éste está compuesto por el conjunto de objetos que provienen de las Zonas arqueológicas y que presentan valores artísticos. Para la extracción del objeto se tiene que realizar mediante excavaciones arqueológicas debidamente legalizadas, o bien por azar.En cualquier caso, al ser de dominio público, el hallazgo debe ser comunicado a la Administración competente.

3.2 Las cuevas y abrigos pintados Patrimonio de la Humanidad

En 1945 se fundó un organismo especializado en las Naciones Unidas, denominado UNESCO, con el objetivo de contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones. La UNESCO busca la salvaguarda del patrimonio cultural mediante el estímulo de la creación y la creatividad y la preservación de las entidades culturales y tradiciones orales.

Desde 1972 se celebra anualmente un Comité de Patrimonio Mundial (CPM) en el que se declaran aquellos monumentos, conjuntos o sitios que considera tienen un “valor universal excepcional”. El objetivo de esta declaración como Patrimonio de la Humanidad es catalogar, preservar y dar a conocer tales bienes.

Unesco - Logotipo Patrimonio de la Humanidad

En 1979, se declaró por primera vez Patrimonio de la Humanidad arte rupestre prehistórico, con la declaración de los yacimientos prehistóricos y cuevas decoradas del valle del Vézère  (Francia).  En España, fue en 1985 cuando se declaró la cueva de Altamira (Cantabria), y en 1998 cuando se declaró Patrimonio de la Humanidad “las pinturas del Arte rupestre del arco mediterráneo de la península Ibérica”. Esta declaración incluye decenas de yacimientos desde Huesca y Teruel hasta Andalucía occidental. En el año 2008, la declaración de Altamira se amplió para incluir un conjunto de cuevas del norte de España con arte rupestre paleolítico.

Expedientes candidaturas Altamira y Arco rupestre mediterráneo

3.3 La conservación del Patrimonio artístico prehistórico

Tanto el arte rupestre como el arte mobiliar son un patrimonio frágil sujeto a la degradación natural por el paso del tiempo. Este deterioro puede ser reducido o acelerado según múltiples variables que tienen que ser corregidas para asegurarse su conservación.

3.3.1 El contexto del arte parietal: las cuevas

La gran mayoría de las cuevas que albergan arte parietal se encuentran en macizos calizos, formadas en procesos kársticos. La superficie rocosa está formada por la sedimentación de carbonato de calcio (CaCO3), y por tanto es susceptible de sufrir procesos de corrosión. La rapidez e intensidad del mismo depende de diversas variables, como la circulación de agua a través de la roca caliza y de la propia cueva. Se considera que para la conservación de algunos pigmentos que forman parte del arte rupestre es necesario una temperatura constante de 13º C – 14ºC, y una humedad entre el 95% y el 98%.

3.3.2 Principales causas de degradación del arte rupestre

Existen múltiples causas que provocan la degradación del arte parietal. Algunas son de carácter general (el paso del tiempo que afecta a los componentes orgánicos de las pinturas, crisis climática…) que son inevitables, y otras son más particulares.

Las causas particulares son muy diversas, pero en casi todas interviene de forma directa o indirecta la acción del hombre. El equilibrio ambiental de las cuevas se ve alterado por la presencia y actividad humana, provocando la degradación del arte parietal. Las principales causas particulares de degradación son:

– Contaminación: Los abrigos al aire libre están muy expuestos a la contaminación atmosférica originada por alguna actividad humana cercana que emita gases contaminantes que se depositan sobre las paredes de los mismos.

– Vegetación exterior: Plantaciones de especies como el eucaliptus son perjudiciales porque sus raíces  buscan el interior húmedo de la cueva, modificando las condiciones de humedad de la misma.

– Realización de infraestructuras: Pantanos, canteras, etc. pueden favorecer el desprendimiento de plaquetas en las cuevas, alterar el régimen del karst o incluso destruir físicamente la cavidad.

– Adecuación para el turismo: La accesibilidad puede dañar los yacimientos, alterando las corrientes de aire interiores y modificando el clima.

– Iluminación: Es necesario el uso de luces frías, de baja intensidad y sin que iluminen directamente a las pinturas.

– Elementos de protección: En ocasiones el uso de vallas, redes, parrillas, cristales, etc. pueden estropear el medio del arte parietal.

– Vandalismo: Aunque la mayoría de las cuevas y abrigos están cerrados físicamente, la imposibilidad de vigilancia permanente propicia actos vandálicos.

– Régimen de visitas: La presencia humana en una cueva supone un aumento de temperatura, descenso de la humedad, aportes de anhídrido carbónico e introducción de elementos biológicos como hongos, bacterias, etc.

Cueva de Atlanterra (Campo de Gribaltar) - Vandalismo

Así pues, es muy complejo compaginar la conservación con la difusión y accesibilidad al público del arte rupestre, por lo que se hace imprescindible regular el volumen y la intensidad de esta presencia humana para cada cueva.

3.3.3 Criterios de intervención en cuevas y abrigos con arte

En la medida de lo posible, se debería procurar que la intervención en cuevas y abrigos fuese mínima. Durante miles de años, la naturaleza ha regulado el ambiente estable de las cuevas que ha permitido la conservación del arte rupestre. Sin embargo, si el equilibrio se rompe, es necesario atajar de forma rápida y eficaz. Los principios generales para la protección y conservación del arte parietal son:

– Protección del ámbito exterior de la cueva, teniendo en cuenta la interactividad de la misma con su entorno, especialmente la zona superior de captación de aguas.

– Conocimiento de los parámetros cársticos y ambientales de cada cueva.

– Clausura de visitas y estudio de las cuevas con problemas de deterioro, realizando seguimientos de temperaturas, humedad relativa, CO2, contaminación biológica…

– Establecimiento de un régimen de visitas sostenible.

– Formación de profesionales vinculado a este patrimonio.

– Mantener fuera de la visita del público el mayor número posible de cuevas decoradas.

– Favorecer la investigación y documentación de este arte, ofreciéndolo de forma alternativa en reproducciones facsímiles, recreaciones virtuales, etc.

Cangas de Onís (Asturas) - Cueva del Buxu - Medidas de protección

3.3.4 El arte mueble prehistórico: extracción, consolidación y conservación

Los objetos de arte mueble constituidos por materia inorgánica (piedra, cristal, metal, etc.) resisten mejor el paso del tiempo que los objetos cuya materia prima es orgánica (hueso, asta, marfil, madera, pieles…).

La conservación de las piezas se debe realizar desde el propio yacimiento, tras su extracción, para poder ser trasladado y tratado en el laboratorio. La extracción de materiales frágiles requiere una consolidación preventiva in situ: engasado y aplicación de productos consolidantes como resinas, entablillados, camas rígidas de cera, yeso, etc. De esta forma se puede extraer la obra previamente consolidada con productos fácilmente reversibles. Posteriormente se limpia y se le da un tratamiento de consolidación preventiva para trasladarlo al laboratorio donde se realizará un tratamiento y consolidación definitiva.

La extracción de una pieza suponen un cambio de temperatura y humedad muy brusco, generando dilataciones y contracciones que ocasionan deformaciones, laminaciones y descomposiciones. La luz también es otra fuente de alteración que pueden acelerar los procesos anteriores, pues se aporta calor y produce cambios de coloración.

3.4 La documentación del Patrimonio artístico prehistórico

La distribución del arte rupestre y mobiliar es muy desigual, pues el arte parietal paleolítico se documenta en unos 350 emplazamientos, pero que la gran mayoría se encuentra localizados en un área geográfica muy reducida (Francia y la Península Ibérica principalmente). Su documentación, por tanto no es sencillo.

Tradicionalmente, la documentación del arte rupestre se ha realizado mediante levantamientos topográficos de las cuevas o abrigos. En estos planos, de exactitud relativa, se ubicaban los grabados y pinturas que se documentaban mediante calcos directos o sobre fotografía, o bien sobre dibujos artísticos a mano alzada. Con frecuencia, los calcos directos han sido la causa del deterioro de obras parietales.

En la actualidad, la documentación del Patrimonio artístico prehistórico se ha realizado mediante tecnología láser, que permite trazar plantas de la cueva y curvas de nivel con precisión milimétrica. Con esta tecnología se crea una malla de puntos que se complementa con fotografías digitales de gran calidad. El resultado es una documentación que permite recreaciones 3D de gran exactitud y que no resulta agresiva para la cueva.

Digitalización de una cueva

3.5 La difusión: Explotación económica y sostenibilidad

La difusión del patrimonio artístico prehistórico es necesaria, pero a veces entra en conflicto con la conservación del mismo. En cualquier caso, siempre debe primar la sostenibilidad del uso del patrimonio.

El progreso técnico ha permitido la realización de reproducciones de gran calidad, recreándose no solamente el soporte físico, sino la temperatura, humedad, olor, sonidos, etc. El primer ejemplo fue la cueva de Lascaux II, en Montignac (Francia), seguido por numerosas recreaciones como la de Altamira (Cantabria) o el Parque de la Prehistoria de Teverga (Asturias).

Altamira (Santander) - Neocueva (Sala de los Polícromos)

3.6 La musealización del arte rupestre

La musealización del arte rupestre prehistórico consiste en la difusión y disfrute del mismo por la sociedad en condiciones de sostenibilidad. En el caso del arte rupestre ubicado en el interior profundo de cuevas, hay que encontrar un equilibrio entre el número de visitantes y su frecuencia, de modo que no se alteren los parámetros que permiten su conservación (temperatura, humedad, anhídrido carbónico, aportes biológicos, tipo e intensidad de la luz… Y si no es posible, ofrecer alternativas con reproducciones de facsímiles o virtuales.

El entorno de cuevas y abrigos hay que protegerlo para evitar el acceso incontrolado de personas y evitar acciones vandálicas. Para ello, es preferible el uso de cercas perimetrales a cierta distancia del lugar, integradas perfectamente en el paisaje, en vez de colocar verjas apenas a unos pocos metros de los paneles. Se tiene que buscar elementos que no alteren el contexto o modifiquen sustancialmente el paisaje, sino que se mimeticen con el lugar.

Es también necesario incorporar paneles explicativos didácticos, incluso con una copia de los restos que evidencie partes que están tan deterioradas o tan finos que son difíciles de contemplar.

Las visitas se deben realizar siempre con un guía para proporcionar la información necesaria y para garantizar la conservación de las representaciones artísticas. Las visitas guiadas siempre permiten un mejor control del público y una mayor seguridad. Estas visitas guiadas, generalmente se programan en centros de interpretación o lugares de recepción.

A veces, se crean modelos de gestión más integral con la creación de Parques Arqueológicos. El Parque de Arte Rupestre de Vila Nova de Foz Côa (Portugal) consta de una Sede Central y dos Centros de Recepción de Visitantes, desde donde se realizan las visitas guiadas a tres núcleos rupestres. El Museo de Valltorta (Castellón) se muestra una reproducción en tamaño natural de la Cova dels Cavalls y se organizan excursiones a las cuevas del entorno. Otro ejemplo es el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada en Galdar (Gran Canaria).

Galdar (Gran Canaria ) - Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada

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